La ex titular de la ANMAT responsabilizó a su subordinada por la demora en la clausura de los laboratorios del fentanilo contaminado
Nélida Agustina Bisio, ex directora de la ANMAT, amplió su declaración indagatoria ante el Juzgado Federal de La Plata en el marco de la causa que investiga la muerte de 90 pacientes por fentanilo contaminado, elaborado por los laboratorios HLB Pharma y Ramallo del empresario Ariel García Furfaro.
Durante casi cinco horas, la ex funcionaria respondió preguntas del juez Ernesto Kreplak y de la fiscal María Laura Roteta, y volcó buena parte de la responsabilidad sobre su ex subordinada, Gabriela Mantecón Fumadó, ex directora del INAME.
Bisio sostuvo que rechaza que todo lo ocurrido en la ANMAT estuviera bajo su conocimiento, en respuesta directa a la versión de Mantecón Fumadó, quien había declarado que el organismo no tomaba decisiones sin consulta previa al Ministerio de Salud y que era la propia Bisio quien centralizaba esa relación. La ex jefa del INAME fue categórica al señalar que ni ella ni la entonces subadministradora de la ANMAT podían emitir informes o decisiones sin autorización del Ministerio, una metodología que, aclaró, no estaba regulada normativamente sino que respondía a esa gestión en particular.
El descargo de Bisio
En su descargo escrito de 117 páginas, Bisio argumentó que la estructura de la ANMAT, con más de 1.100 agentes y 110 unidades organizativas, hacía materialmente imposible que su conducción controlara cada decisión operativa. Atribuyó a Mantecón Fumadó la responsabilidad técnica sobre las demoras y paralizaciones de las principales medidas preventivas, y sostuvo que el ministro de Salud, Mario Lugones, había dado instrucciones expresas de cerrar o suspender cualquier laboratorio con irregularidades graves similares a las detectadas en Ramallo.
Diversas versiones
Uno de los puntos centrales de la investigación es la reunión del 14 de enero de 2025 en la sede de la ANMAT, donde Bisio y Mantecón Fumadó se reunieron con directivos de HLB Pharma y Ramallo que buscaban frenar dos cartas de advertencia que podían prohibir la producción y comercialización de sus productos. Bisio afirmó que asistió a pedido de su subordinada y que se mantuvo en silencio durante todo el encuentro, mientras que Mantecón Fumadó ofreció una versión distinta, en la que relató que los representantes de los laboratorios llegaron con una postura confrontativa y que fue ella quien defendió el trabajo de los inspectores.
La causa incluye además una serie de chats incorporados por la fiscalía que, según el expediente, revelan tanto el conocimiento del riesgo sanitario por parte de las funcionarias como avisos previos a los laboratorios antes de las inspecciones. Uno de los intercambios más señalados data de febrero de 2025, cuando una funcionaria del INAME advirtió a Mantecón Fumadó sobre el peligro de que los productos de Ramallo siguieran circulando en hospitales, a lo que la entonces directora respondió centrando su preocupación en el impacto económico para los laboratorios.
La carta que prohibió la producción en Ramallo recién se firmó 38 días después de que los equipos técnicos la elevaran, muy por encima del plazo de dos días que establece la normativa vigente, mientras que la que impedía la comercialización de los productos de HLB Pharma nunca llegó a firmarse. Bisio y Mantecón Fumadó quedaron detenidas el 3 de agosto y recuperaron la libertad tras pagar una caución de 75 millones de pesos cada una, con prohibición de salir del país, mientras el juez Kreplak deberá resolver en los próximos días sobre su situación procesal.
Fuente: Infobae



