Salta

El médico agredido en Tartagal solicitó el traslado: “Mi vida no tiene un precio”

El médico Gustavo Alcázar, quien recibió una brutal agresión durante una guardia en el Hospital Juan Domingo Perón de Tartagal, aseguró que no volverá a trabajar en ese nosocomio y reclamó al Ministerio de Salud su traslado a Orán.

El violento episodio ocurrió durante la madrugada del sábado, cuando un paciente lo atacó mientras intentaba asistirlo por una herida en la mano. Según la reconstrucción de los hechos, el agresor provocó destrozos dentro de la guardia, mordió al médico, lo golpeó y posteriormente un familiar ingresó al hospital con un arma de fuego buscando al personal de salud.

Alcázar explicó que ya tomó la decisión de no regresar a prestar servicios en el hospital de Tartagal y aseguró que espera una respuesta del ministro de Salud, Federico Mangione, al pedido de traslado que presentó.

El profesional indicó que ya había advertido personalmente al ministro sobre la gravedad de la situación.

Asimismo, sostuvo que otros hospitales, como los de Cafayate, La Colonia y Orán, habían solicitado anteriormente su incorporación debido a su experiencia profesional, aunque esos pedidos no prosperaron.

Alcázar describió los momentos más críticos de la agresión y afirmó que en tres oportunidades temió por su vida.

El médico cuestionó duramente el operativo de seguridad durante el ataque y consideró que no recibió la protección necesaria, ya que dentro del nosocomio no hay seguridad.

Consultado sobre el arma de fuego que portaba uno de los familiares del agresor, explicó que la situación quedó registrada por las cámaras del hospital.

“Mi vida no tiene un precio”

Alcázar aseguró que el episodio marcó un límite en su carrera profesional dentro del Hospital Juan Domingo Perón.

El profesional también cuestionó las críticas recibidas en redes sociales luego del ataque y respondió a quienes apelaron al juramento hipocrático para exigirle permanecer en su puesto.

El gerente del hospital advirtió sobre la creciente violencia

Por su parte, el gerente del Hospital Juan Domingo Perón, Pedro Ureña, calificó el episodio como “sumamente grave” y aseguró que pudo haber terminado con consecuencias fatales para el personal sanitario.

Ureña explicó que el agresor llegó a la guardia con una herida cortante en una mano y, mientras esperaba atención, comenzó a insultar al personal de enfermería y a arrojar mobiliario contra las paredes y las puertas del shock room.

Según indicó, minutos más tarde otro familiar ingresó armado al hospital buscando al personal que había intervenido durante el incidente.

Reclaman mayor presencia policial

El gerente confirmó que este no fue un hecho aislado y recordó que recientemente otras profesionales también fueron víctimas de agresiones en la guardia.

Ante este escenario, explicó que el hospital analiza implementar nuevas medidas de seguridad para restringir el acceso a la guardia.

Finalmente, confirmó que mantuvieron una reunión con el ministro de Salud, quien se comprometió a gestionar ante el Ministerio de Seguridad un refuerzo de la presencia policial en el Hospital Juan Domingo Perón de Tartagal.

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