El Milagro ya está en marcha, los repiques se adueñan del silencio
La Catedral Basílica vibra desde ayer con la presencia de los miles de fieles que ya se congregan, como cada año, frente a las sagradas imágenes del Señor y de la Virgen del Milagro.
Con el inicio de la Novena, Salta vuelve a entrar en ese tiempo del año en el que la fe se hace encuentro, silencio, oración y también camino.
Desde distintos puntos de la provincia, los peregrinos comienzan a acercarse a la ciudad para cumplir promesas, agradecer, pedir por sus familias o simplemente volver a estar frente a quienes consideran sus protectores.
Este año, el Milagro propone una palabra que atraviesa cada una de esas historias: paz. “Señor del Milagro, Tú eres nuestra paz. Oramos para recibirla y servimos para darla” es el lema que acompaña las celebraciones y que invita a vivir la fe no solamente como una expresión personal, sino también como un compromiso con los demás.
Dentro de la Catedral, las miradas se encuentran una y otra vez con las imágenes que forman parte de la historia y la identidad de los salteños. Hay quienes llegan con lágrimas, quienes rezan en silencio y quienes, después de un año difícil, encuentran en ese momento unos minutos de paz.
Afuera, mientras tanto, la ciudad comienza a sentir el movimiento propio de estos días.
Paz y diálogo
Las rutas empiezan a llenarse de caminantes y grupos que avanzan hacia la Capital. Algunos recorren cientos de kilómetros; otros llegan desde barrios cercanos. La distancia es diferente, pero la razón es la misma: llegar al encuentro con el Señor y la Virgen del Milagro.
Es bueno recordar las palabras de Monseñor Mario Cargnello durante el Tiempo del Milagro, poníendo énfasis en la paz, el diálogo y la necesidad de una transformación personal.
Cargnello señaló que la sociedad atraviesa conflictos y divisiones, al tiempo que advirtió sobre una “mentalidad que alimenta el conflicto permanente”. También pidió que el Milagro no quede solamente en una manifestación externa de fe, sino que produzca una transformación desde el corazón.

