Informe oficial revela superávit nacional, déficit provincial y Salta como excepción
Un informe elaborado con datos oficiales muestra que, por primera vez en 17 años, el Gobierno nacional alcanzó superávit fiscal mientras el conjunto de las provincias terminó en rojo. En ese escenario, Salta fue la única jurisdicción que no incrementó el gasto y una de las cuatro que mejoró su resultado fiscal.
El equilibrio de las cuentas públicas que exhibe el Gobierno nacional tuvo su contracara en las provincias.
Mientras la administración de Javier Milei cerró 2025 con un superávit primario equivalente al 1,4% del Producto Bruto Interno (PBI), el consolidado de las 24 jurisdicciones provinciales registró un déficit del 0,1% del PBI, un escenario inédito en los últimos 17 años.
Los datos fueron difundidos por Argentina en Datos, a partir de información del Ministerio de Economía de la Nación (MECON), la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP), Empiria y Equilibra.
El informe revela un fuerte deterioro de las cuentas provinciales respecto de 2024, cuando el conjunto de las provincias había logrado un superávit del 0,4% del PBI.
El trabajo también advierte que únicamente cuatro provincias consiguieron mejorar su balance fiscal durante el último año.
Entre ellas aparece Salta, que además se destacó por ser la única administración provincial que no incrementó el gasto público en términos reales durante 2025.
El costo del ajuste
El resultado nacional no estuvo exento de costos políticos y económicos. El superávit fue alcanzado en el marco de una profunda política de ajuste impulsada por el Gobierno nacional, que incluyó una fuerte reducción del gasto público, la paralización de gran parte de la obra pública, la disminución de las transferencias discrecionales a las provincias y recortes en áreas sensibles como salud, educación, ciencia, vivienda, infraestructura y programas sociales.
La eliminación del Fondo de Incentivo Docente (FONID), la suspensión de nuevas obras financiadas por la Nación, la reducción de partidas para universidades nacionales, hospitales públicos y organismos científicos, junto con el freno en el envío de recursos extraordinarios a las provincias, formaron parte de la estrategia oficial para alcanzar el equilibrio fiscal.
En ese contexto, distintos economistas sostienen que una parte importante del esfuerzo fiscal fue absorbido por las provincias, que debieron afrontar mayores responsabilidades con menores recursos provenientes del Estado nacional
Provincias con números en rojo
De acuerdo con el informe, el deterioro de las cuentas provinciales se explica por un crecimiento del gasto superior al de los ingresos.
Mientras las erogaciones aumentaron un 6% interanual en términos reales, la recaudación creció apenas un 3%, provocando que el consolidado provincial pasara de superávit a déficit.
Los gráficos difundidos muestran además que numerosas provincias que durante 2024 presentaban resultados positivos terminaron el año siguiente con déficit financiero. Otras, aunque conservaron el superávit, registraron un deterioro considerable en sus indicadores.
Argentina en Datos remarcó que esta combinación —Nación con superávit y provincias en déficit— no se registraba desde hace al menos 17 años.
Salta, una excepción
En ese escenario, Salta sobresale por haber seguido un camino distinto al del resto de las jurisdicciones.
Según el relevamiento, fue la única provincia que no aumentó su gasto público durante 2025 y logró mejorar su resultado financiero respecto del año anterior.
Los datos de Equilibra muestran que la provincia pasó de un superávit financiero equivalente al 0,4% de su Producto Bruto Geográfico (PBG) en 2024 a un superávit del 0,7% en 2025, ubicándose entre las cuatro jurisdicciones que fortalecieron sus cuentas fiscales.
El informe también refleja que, mientras la mayoría de los gobiernos provinciales expandieron el gasto para sostener sus administraciones, Salta mantuvo una política de mayor disciplina fiscal, diferenciándose del promedio nacional.
El debate que se abre
La publicación de Argentina en Datos reavivó el debate sobre el reparto del esfuerzo fiscal entre los distintos niveles del Estado. Desde la cuenta sostuvieron que “la Nación hizo la tarea, las provincias no”.



