Metán volvió a marchar por Cintia Díaz Orellana: la familia exige un juicio oral y público
La madre de la joven regresó durante la movilización al lugar donde su hija fue encontrada gravemente herida. Mientras la investigación avanza y el acusado permanece detenido, la familia reclama que el caso llegue a un juicio oral y público y rechaza cualquier posibilidad de un juicio abreviado.
Durante la marcha por justicia por Cintia Díaz Orellana, su mamá, Flavia, volvió al lugar donde encontraron a su hija gravemente herida. Necesitaba detenerse allí, mirar con sus propios ojos el sitio e intentar reconstruir qué pudo haber ocurrido aquella madrugada.
“Tenía la necesidad de estar ahí, donde estuvo ella. Trataba de imaginar cómo estaba. Estaba tan cerca de mi casa y me preguntaba por qué no corrió hasta allí. Eran unos metros nada más”, contó.
Flavia observó las manchas que todavía permanecían en la calle y volvió a pensar en la violencia que sufrió su hija. Regresó en busca de alguna respuesta, aunque sabía que difícilmente podía encontrarla en ese lugar. Fue allí donde Cintia quedó gravemente herida y donde comenzó la investigación que hoy tiene a su pareja detenida e imputada.
“Queremos un juicio oral y público”
Metán volvió a movilizarse para reclamar justicia. Familiares, vecinos, compañeros y organizaciones caminaron detrás de una extensa bandera con el nombre de Cintia. “Vivas nos queremos”, “Ni una menos” y “El silencio nos hace cómplices” fueron algunas de las consignas que acompañaron la marcha.
Luis, el padre de la joven, expresó cuál es el principal pedido de la familia frente al avance de la causa: que el proceso llegue a un debate público y que no se cierre mediante un juicio abreviado.
“Es muy duro para nosotros, muy difícil. Estamos todos reunidos para pedir justicia por nuestra hija. Queremos un juicio oral y público. No queremos ningún abreviado de nada; queremos que pague por lo que hizo”, afirmó.
La familia busca que las pruebas sean analizadas durante un debate público, que los testigos puedan declarar y que un tribunal determine la responsabilidad penal del acusado. Para los padres de Cintia, no debe existir ningún acuerdo que permita evitar esa instancia.
Durante las últimas horas comenzaron a declarar personas vinculadas con la investigación. La familia todavía no conoce el contenido de esos testimonios y aguarda recibir información de su abogado a medida que avance el expediente.
Cuatro agravantes y silencio
Por el hecho permanece detenido Gastón Ramírez, pareja de Cintia. Fue imputado provisoriamente por homicidio cuádruplemente calificado por la relación de pareja, por mediar violencia de género, alevosía y ensañamiento.
Durante la audiencia de imputación, Ramírez se abstuvo de declarar. La responsabilidad penal del acusado deberá ser establecida por la Justicia mientras la Fiscalía continúa reuniendo pruebas y tomando declaraciones.
El hijo de Cintia todavía pregunta por ella
En medio de la movilización también estuvo el hijo de Cintia, de cuatro años. Las cámaras evitaron mostrarlo, pero una frase de su abuela permitió dimensionar una parte del dolor que atraviesa la familia: el niño todavía pregunta por su mamá.
Cintia era madre, hija, compañera y vecina. Su muerte dejó a un pequeño esperando un regreso que no ocurrirá y a sus padres buscando respuestas en una calle ubicada a pocos metros de su casa.
La marcha también convocó a mujeres que no forman parte del círculo familiar. Algunas conocían a Cintia; otras se acercaron porque su muerte volvió a poner en el centro de la escena una problemática que muchas veces permanece oculta dentro de los hogares.
Una vecina recordó que había compartido clases con la joven apenas un día antes de enterarse de lo ocurrido.
“El jueves hicimos un trabajo práctico. Me senté a su lado y conversamos. El viernes, ver la noticia fue muy doloroso. Soy mujer, tengo hijas, hermanas y sobrinas. Tenemos que salir todas y dejar de guardar las violencias”, expresó.
También pidió que quienes atraviesan situaciones de violencia puedan encontrar acompañamiento y no queden atrapadas por el miedo. “El miedo te limita para levantar la voz. Es momento de acompañar a la mamá de Cintia y de gritar por todas las mujeres que muchas veces sufren violencia y no pueden hablar a tiempo”, agregó.
Una causa que avanza bajo la mirada de Metán
Cintia Díaz Orellana fue encontrada con graves lesiones en la vía pública después de salir de un local bailable junto a su pareja. Fue trasladada inicialmente al hospital del Carmen y posteriormente derivada al hospital San Bernardo, en Salta capital, donde finalmente murió.
La investigación continúa mientras la Fiscalía reúne elementos y recibe declaraciones de personas vinculadas con el caso.
La familia, en tanto, ya evalúa una nueva movilización para el próximo viernes. La intención es que puedan participar quienes no pudieron asistir a la marcha anterior por razones laborales o porque viven fuera de la ciudad.
La movilización terminó, pero Flavia se llevó consigo las mismas preguntas con las que había llegado. Volvió al lugar donde encontraron a su hija y buscó una explicación entre las marcas que todavía permanecían en la calle. No la encontró. Por eso, junto a Luis y al resto de la familia, asegura que seguirá reclamando justicia hasta que la causa llegue a juicio.




