Salta

Poma Ovejero negó la operación inmobiliaria en Güemes

Se trata de otra de las causas acumuladas en la que el abogado Martín Miguel Poma Ovejero está acusado por una operación inmobiliaria en General Güemes y también negó los hechos.

Por otra parte, el debate por la sustracción de una Volkswagen Amarok secuestrada en el Canchón Municipal sigue avanzando con las declaraciones, ayer, de Julio Conte y Ramiro Maldonado Blanque, donde ambos negaron las acusaciones en su contra.

Conte, quien se desempeñaba como retén y tenía a su cargo la custodia de los vehículos en el predio municipal, está acusado de peculado. Maldonado Blanque, en tanto, está imputado como partícipe necesario de peculado y coautor de resistencia a la autoridad, lesiones, robo y daño agravado.

La camioneta fue secuestrada tras un siniestro vial e ingresada al Canchón Municipal. Por estos hechos también son juzgados Martín Miguel Poma Ovejero y César Eduardo Acosta.

Poma Ovejero, además, enfrenta otras dos causas acumuladas. Una de ellas está vinculada con incumplimiento de los deberes de asistencia familiar y desobediencia judicial, mientras que la tercera comenzó a tratarse durante las últimas audiencias y está relacionada con una presunta estafa inmobiliaria, en la que habría intervenido en la venta de un terreno ubicado en un loteo de General Güemes sin autorización de su propietario.

La Fiscalía sostiene que recibió dinero por la operación y que posteriormente se incorporó al boleto de compraventa una firma falsa atribuida al titular del inmueble, junto con una certificación notarial de firmas atribuida a una escribana fallecida en 2010.

Durante la audiencia declararon el comprador y su hijo. El hombre relató que llegó a la operación a través de una publicación en Facebook y que entregó $170.000 por el terreno y otros $17.000 en concepto de gastos administrativos. Luego otra escribana le informó que el propietario estaba demorado. Como debía regresar a General Güemes, firmó una hoja en blanco con la promesa de que la documentación le sería entregada después. Días más tarde recibió el boleto de compraventa y su hijo advirtió que la firma atribuida al propietario no coincidía con la que conocía. El hijo consultó al titular del inmueble, quien negó haber firmado el documento. Además, relató que intentaron acordar con Poma Ovejero la devolución del dinero, aunque el encuentro no llegó a concretarse.

Finalmente, el abogado prestó declaración y negó la acusación y atribuyó la situación a un conflicto de carácter societario.

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