SOEVA confirmó despidos en bodega El Porvenir
La crisis económica y la caída de la actividad vuelven a golpear al sector vitivinícola del Valle de Cafayate.
El Sindicato de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (SOEVA) confirmó este viernes nuevos despidos en la bodega El Porvenir, donde hasta el momento fueron desvinculados dos trabajadores.
La situación fue dada a conocer por el representante gremial Samuel López, quien explicó que el sindicato tomó conocimiento de los despidos de manera extraoficial y que, a partir de esa información, se iniciaron gestiones para acompañar a los empleados afectados. Posteriormente, integrantes del gremio mantuvieron reuniones con los trabajadores desvinculados y con representantes de la empresa, junto a asesores legales de SOEVA.
Según detallaron desde la firma, la decisión responde a dificultades financieras vinculadas a una reducción de hectáreas cultivadas, un menor nivel de plantación y una caída en las ventas de vino. Ese cuadro, indicaron, derivó en la necesidad de achicar la planta de personal.
Desde el sindicato calificaron el escenario como “doloroso” y como una “mala noticia” para las familias afectadas, en un contexto económico marcado por la inflación, la retracción del consumo y la incertidumbre laboral. López remarcó que detrás de cada desvinculación hay trabajadores con antigüedad, responsabilidades familiares y una trayectoria dentro de la actividad, por lo que el gremio seguirá de cerca cada caso.
El dirigente señaló además que se trata de despidos sin causa, por lo que SOEVA ya trabaja para garantizar que se cumpla con el pago de las indemnizaciones y liquidaciones finales correspondientes, de acuerdo con la antigüedad, la categoría y la situación particular de cada trabajador.
En ese sentido, desde el gremio remarcaron que la prioridad será resguardar los derechos laborales de los empleados afectados y evitar que, en medio de la necesidad económica, los trabajadores firmen acuerdos o documentación sin contar antes con asesoramiento legal y sindical.
López advirtió que este caso se suma a antecedentes recientes registrados en otras empresas de la región, como El Esteco, lo que enciende una señal de alerta sobre el presente del sector vitivinícola en los Valles Calchaquíes. Para el representante de SOEVA, el panorama se vuelve cada vez más complejo no solo para las bodegas y sus trabajadores directos, sino también para otras actividades vinculadas a la economía local.
La preocupación alcanza también al comercio, la gastronomía y los servicios que dependen en buena medida del movimiento económico generado por la vitivinicultura y el turismo en Cafayate. En una zona donde la actividad bodeguera forma parte central de la identidad productiva, cualquier reducción de personal impacta más allá de las puertas de una empresa.
Finalmente, el titular de SOEVA pidió a los trabajadores mantenerse en contacto permanente con sus delegados gremiales y acudir al sindicato ante cualquier citación, propuesta empresarial o instancia de negociación. El objetivo, remarcó, es que cada empleado pueda recibir asesoramiento antes de firmar documentación que pueda afectar sus derechos laborales.


