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Trabajadores caninos y los desafíos: piden regular un oficio en crecimiento

El secretario general del Sindicato de Trabajadores Caninos, Matías Tomsich, estuvo días atrás en Salta para reunirse con trabajadores del sector. En diálogo con Nuevo Diario, planteó la necesidad de reconocer una actividad que incluye a paseadores, adiestradores, peluqueros caninos y otros oficios vinculados al cuidado animal. “Sin derechos no hay obligaciones”, sostuvo.

El crecimiento del trabajo vinculado al cuidado de perros avanza a la par de dos fenómenos cada vez más visibles: el aumento del empleo informal como salida laboral y la consolidación de nuevas formas de convivencia familiar, donde las mascotas ya no ocupan un lugar accesorio sino central. Se trata del Sindicato de Trabajadores Caninos, una organización cuyo secretario general, Matías Tomsich, estuvo días atrás en Salta para abordar con trabajadores locales las condiciones del sector.

“La informalidad trae todas las demás consecuencias”, sostuvo al ser consultado por las principales condiciones de precariedad que atraviesan hoy los trabajadores. Según explicó, la falta de reconocimiento formal deriva en ausencia de paritarias, ART, obra social, precios mínimos, jubilación y cobertura para quienes deciden formar una familia. Pero el dirigente marcó además otro problema central: la falta de profesionalización.

Para Tomsich, esa falta de formación no solo impacta sobre la calidad del servicio, sino también sobre la seguridad de los propios trabajadores y el bienestar de los animales.  En ese sentido, planteó que uno de los puntos principales del sindicato es avanzar en el reconocimiento laboral junto con la profesionalización del sector. “El reconocimiento laboral trae derechos laborales y profesionalización. Cualquier compañero o compañera, en la actividad canina a la que se quiera dedicar, tiene que hacer un curso oficial, aprobar y recibirse para tener una matrícula que lo habilite a laburar”, expresó.

De changa individual a organización colectiva

El Sindicato de Trabajadores Caninos se presenta como el primer gremio de paseadores, adiestradores, peluqueros caninos y otros oficios vinculados. Sin embargo, sindicalizar una actividad que durante mucho tiempo fue vista como una changa o un trabajo individual no fue sencillo. Tomsich recordó que la organización comenzó en 2013, con un grupo de paseadores. Desde entonces, el recorrido fue largo y atravesó una primera barrera: la desconfianza de los propios trabajadores. “Es un trabajo no solo informal, sino muy individual, donde impregnaba el ‘sálvese quien pueda’, relató.

Según explicó, esa lógica empezó a modificarse con el paso del tiempo, a partir de charlas, beneficios, conquistas concretas y herramientas gremiales. Entre los logros mencionó la instalación de más de 50 caniles en la Ciudad de Buenos Aires, la creación de diplomaturas, la defensa de trabajadores ante situaciones conflictivas en la vía pública y el acompañamiento frente a escraches en redes sociales.

Para el dirigente, la organización gremial permite que los trabajadores no queden solos frente a un accidente, un conflicto con un cliente, una denuncia o una situación de exposición pública.

Una organización federal y una ley nacional

Aunque el sindicato nació en Buenos Aires, Tomsich subrayó que la organización tiene un carácter federal. Actualmente cuenta con trabajadores afiliados en la Capital Federal, Rosario, Córdoba, Santa Fe, Salta y otras ciudades grandes, pero también en pueblos y localidades más pequeñas. “Cada ciudad y cada pueblo tiene una organización, una dinámica y una forma de trabajo distinta. También tiene que ver con las condiciones climáticas: no es lo mismo trabajar en Ushuaia que en Salta o en Río Grande”, explicó.

Por eso, el sindicato busca construir pisos mínimos comunes para todos los trabajadores del país, sin desconocer las particularidades de cada territorio.

“Tratamos de poner pisos mínimos, problemas y agendas en común para todos los compañeros del país, y después atender cada particularidad”, señaló.

En paralelo, la organización impulsa una ley nacional de trabajadores caninos en el Congreso, con el objetivo de lograr el reconocimiento de la actividad, avanzar en la formación profesional y establecer reglas que garanticen derechos laborales y bienestar animal.

Salta, entre el crecimiento del rubro y la necesidad de organización

Durante su paso por Salta, Tomsich mantuvo encuentros con trabajadores del sector y destacó que la provincia no está al margen del crecimiento de esta actividad. “En Salta, como en cualquier parte del país, el crecimiento del trabajo se ve y se nota cada vez más. Hoy las familias son multiespecies, entonces la gente reconoce la necesidad de tener un paseador, un peluquero, un adiestrador, e invierte mayor dinero en el bienestar de su perro”, afirmó. El dirigente explicó que la visita tuvo como objetivo escuchar a quienes hace años trabajan en la provincia.

Tomsich indicó además que el sindicato ya cuenta con afiliados en Salta y que recientemente se lanzó en la provincia una diplomatura vinculada al adiestramiento canino, con aval universitario. “Ya hay muchos compañeros que entienden la necesidad y la importancia de formarse, de que haya cursos oficiales y de que tenga un aval universitario la cuestión del adiestramiento”, destacó.

Para el sindicato, el desafío es doble: mejorar las condiciones laborales de quienes sostienen una actividad en expansión y, al mismo tiempo, garantizar que el cuidado de los animales no quede librado a la improvisación o al arreglo individual entre cliente y trabajador.

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