Las ausencias de la intendenta Ana Guerrero Palma generan pelea en el Concejo de Mosconi
El pedido de explicaciones por las ausencias de la intendenta de General Mosconi, Ana Guerrero Palma, profundizó el enfrentamiento dentro del Concejo Deliberante y quedó atravesado por discusiones personales, acusaciones de maltrato y un cuarto intermedio para frenar la escalada de la última sesión.
El concejal Denis Ramírez sostuvo que el eje del expediente es determinar si las salidas de la jefa comunal se ajustaron a la Carta Orgánica y rechazó que el oficialismo intentara incorporar al debate una evaluación sobre el funcionamiento de las dependencias municipales.
Según explicó el edil, quien preside la Comisión de Poder y Legislación, el dictamen se elaboró a partir de información remitida por Migraciones sobre los períodos 2024, 2025 y 2026. Ramírez afirmó que, al contabilizar los días de ausencia, la comisión advirtió un incumplimiento de la normativa vigente en esos momentos, aunque aclaró que el documento no constituye por sí mismo un juzgamiento de la intendenta.
“Es un dictamen que no establece ningún juicio, sino que da a conocer la situación que mandó Migraciones sobre el tema de las salidas del Ejecutivo”, expresó. De acuerdo con su relato, el texto fue aprobado sin las modificaciones que pretendía introducir el bloque oficialista.
La discusión
La diferencia entre los sectores del Concejo se concentra en el alcance del análisis. Mientras Ramírez sostiene que corresponde examinar las ausencias y su adecuación a la Carta Orgánica, los concejales que acompañan a Guerrero Palma plantearon incorporar referencias a la continuidad de las actividades municipales durante esos períodos.
“El expediente al cual se dictamina hacía mención a la ausencia, solamente a la ausencia para ver si se cumplió o no se cumplió con la Carta Orgánica. No hablaba del funcionamiento del municipio”, remarcó el presidente de la comisión. Desde esa posición, cuestionó que se pretendiera agregar artículos para dejar asentado que las distintas áreas habían seguido trabajando con normalidad.
La discusión también aparece en la versión del concejal Matías Montenegro, quien explicó que buscaba incorporar dos artículos para revisar cómo habían funcionado las dependencias. En declaraciones recogidas oportunamente por Nuevo Diario, Montenegro interpretó que detrás del expediente existía una intención de avanzar hacia una comisión investigadora y una eventual intervención municipal, una lectura que contrasta con el alcance que Ramírez atribuyó al dictamen.
Por su parte, Ramírez no detalló las fechas de los viajes, la cantidad de días computados ni el artículo específico que considera vulnerado. Su denuncia de incumplimiento se apoya, según explicó, en el informe recibido de Migraciones y en la evaluación realizada por la comisión.
Del debate a las manos
El conflicto excedió el intercambio sobre el expediente. Las crónicas del episodio describieron discusiones entre concejales y secretarios de bloque, mientras Montenegro denunció insultos que también habrían alcanzado a uno de sus hijos. La presidenta del cuerpo, Norma Cabral, interrumpió la sesión para evitar que el enfrentamiento escalara.
Ramírez rechazó haber insultado a su par y dio otra versión de lo sucedido. Aseguró que se acercó a la Presidencia para señalar que el concejal Mendoza había provocado a una trabajadora y que, en ese contexto, recibió una reacción verbal de Montenegro. También relató que sintió un contacto cuando estaba de espaldas, aunque no pudo precisar qué había ocurrido: “No sé si quiso tirar una cachetada”, manifestó.
El edil pidió disculpas de parte de su colega y sostuvo que las diferencias deben resolverse dentro del debate institucional. “Somos funcionarios y tenemos que dar el ejemplo”, expresó, al reclamar que se mantenga el respeto durante las sesiones.
Para Ramírez, la tensión tiene además un trasfondo político: afirmó que el oficialismo perdió la mayoría y que esa nueva relación de fuerzas explica parte de los enfrentamientos. “Actualmente ellos están sin la mayoría en el Concejo”, señaló, y acusó a ese sector de hostigar a quienes no integran su bloque.
El cuarto intermedio dejó expuestas las tensiones entre el cuerpo de ediles, y en las que se superponen el control sobre las ausencias de la intendenta, la disputa por las mayorías y los conflictos laborales.
En ese marco, sigue pendiente que el debate público permita conocer con precisión qué informó Migraciones, qué concluyó el dictamen y qué respuesta dará el Ejecutivo a los cuestionamientos sobre el cumplimiento de la Carta Orgánica.


