El Senado avanza con la Ley para el Aprovechamiento Sustentable de la Fibra de Vicuña
El senador por Molinos, Gonzalo Guaymás, defendió el proyecto de ley que analiza el Senado de Salta para habilitar el aprovechamiento sustentable de la fibra de vicuña y aseguró que la iniciativa podría generar un fuerte impacto económico en los Valles Calchaquíes, especialmente para los artesanos y pequeños productores de la región.
La propuesta, que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados, establece la prohibición de la caza y tenencia de vicuñas, pero habilita la esquila de ejemplares en estado silvestre mediante el método ancestral del “chaku”, sin sacrificar a los animales y bajo estrictos controles estatales.
Guaymás explicó a Hora de Voces (por FM Ya 91.3) que la legislación vigente, sancionada en 1983, fue clave para recuperar las poblaciones de vicuñas cuando la especie se encontraba en riesgo de extinción. Sin embargo, consideró que el contexto actual es diferente y que la nueva normativa permitirá aprovechar de manera sustentable un recurso de alto valor económico.
“Hoy la vicuña ya no se encuentra en la misma situación crítica de hace décadas. Esta ley mantiene como prioridad la preservación de la especie, pero abre una oportunidad muy importante para nuestras comunidades”, afirmó.
El legislador destacó que el departamento Molinos cuenta con antecedentes en el manejo de estos camélidos. Recordó que en la zona funciona el criadero Oquena, considerado el primero de su tipo en Salta. Sin embarg, señaló que actualmente enfrenta dificultades por la falta de renovación genética debido a las restricciones impuestas por la normativa vigente.
Además, remarcó el potencial productivo de los artesanos de Seclantás y del denominado Camino de los Artesanos. El mismo está reconocido por la calidad de sus ponchos y tejidos. Según indicó, durante los últimos años distintos artesanos de la región obtuvieron premios nacionales en exposiciones realizadas en la Sociedad Rural de Palermo.
En ese sentido, sostuvo que la posibilidad de industrializar la fibra permitiría multiplicar el valor agregado de la producción local. Explicó que un kilo de fibra en bruto puede comercializarse entre 300 y 500 dólares. Mientras, convertido en hilo su valor supera los 2.000 dólares. En el caso de prendas terminadas, los precios pueden alcanzar cifras mucho más elevadas en mercados internacionales.
“No es lo mismo vender la fibra en bruto que vender una prenda elaborada. El valor agregado puede quedar en nuestras comunidades y mejorar sustancialmente la economía de los artesanos”, señaló.
Esquila sin sacrificio animal
El senador aclaró que el proyecto no habilita la caza de vicuñas y que la obtención de la fibra se realizaría mediante el sistema tradicional de “chaku”. Esta es una práctica ancestral que consiste en reunir a los animales en corrales temporales para esquilarlos y luego devolverlos a su hábitat natural.
“Lo que se busca es obtener la fibra sin matar al animal. La preservación de la especie sigue siendo el eje rector de la ley”, sostuvo.
Guaymás explicó que la iniciativa también contempla mecanismos de trazabilidad para garantizar el origen legal de la fibra y certificar que proviene de esquilas autorizadas. De esta manera, cada lote podría ser identificado según la comunidad y el lugar donde se realizó el procedimiento.
El legislador consideró que la regulación permitiría combatir la caza furtiva. La problemática afecta a las poblaciones de vicuñas en distintas zonas de la provincia.
“Hoy seguimos viendo secuestros de cueros de vicuña producto de la caza ilegal. Necesitamos una alternativa legal y sustentable que genere ingresos para las comunidades sin poner en riesgo la especie”, afirmó.
Debate abierto en el Senado
La iniciativa comenzó a ser analizada por la Comisión de Minería, Recursos Naturales y Medio Ambiente del Senado. De esta manera, se inició una ronda de consultas con especialistas, comunidades originarias y organismos vinculados a la conservación de la fauna.
Durante el primer encuentro participó la especialista en camélidos María Mercedes Puló, quien planteó observaciones técnicas sobre el proyecto y sugirió revisar algunos aspectos de la redacción para evitar contradicciones normativas.
Guaymás aseguró que el Senado continuará escuchando a todos los sectores involucrados antes de emitir un dictamen definitivo. En ese marco, anticipó que serán convocadas comunidades coya, atacama y diaguita-calchaquí, entre otras.
“Queremos construir la mejor ley posible, escuchando a todos los actores y garantizando que los beneficios lleguen directamente a las comunidades que conviven con la vicuña”, concluyó.
El proyecto alcanza especialmente a los departamentos de Molinos, Seclantás, Cachi, La Poma, San Carlos, Cafayate, Los Andes, Iruya, Santa Victoria y parte de Rosario de Lerma, donde se concentra gran parte de la población de vicuñas de la provincia.



