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Precarización, monotributo y plataformas entre la desigualdad y la urgencia

A esa caída del consumo se suma la precarización laboral. Según López López, parte del ajuste del empleo formal no aparece plenamente reflejado en los índices nacionales de desocupación porque fue absorbido por el crecimiento del monotributo y de trabajos de baja estabilidad.

Allí ubicó a las plataformas de reparto, transporte y servicios como un nuevo colchón de informalidad. “Hay una precarización laboral que funciona como colchón en el monotributo. Tiene que ver con estos pseudotrabajos de plataformas, ya sea en cafetería, transporte o reparto. Ese combo explica que una de cada cuatro personas esté en mora con el sistema financiero o con billeteras virtuales”, sostuvo. El informe de Analytica también marca que la morosidad crece entre los segmentos de menores ingresos.

En la categoría A del monotributo, la irregularidad de cartera llega al 14% y el 17,9% de las personas se encuentra en mora tardía, los valores más altos dentro de ese universo. En la categoría K, de mayor facturación, los porcentajes bajan al 7,5% y 8,5%, respectivamente.

Caputo, los bancos y la refinanciación

La preocupación escaló incluso al Gobierno nacional. El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció que mantuvo conversaciones con los bancos para que extiendan plazos y reduzcan las tasas de refinanciación de deudas. “Denle plazo y tasa baja porque si no, no van a poder”, afirmó días atrás al referirse a los clientes endeudados.

Desde la mirada oficial, el aumento de la mora aparece como parte de una transición del sistema financiero: durante la gestión anterior, una porción importante del crédito estaba orientada al sector público, mientras que ahora los bancos volvieron a prestar más al sector privado.

Sin embargo, esa expansión también habría derivado en créditos otorgados bajo expectativas que no se cumplieron.

El Banco Nación y los límites del parche

El Banco Nación lanzó líneas de refinanciación con tasas de entre el 60% y el 65%, consideradas más bajas que otras opciones del mercado, aunque todavía elevadas para salarios que no logran recuperar terreno frente a la inflación. “Es una tasa acomodada frente a otras superiores al 100%, pero sigue siendo alta si se la mira en relación con el devenir de los sueldos”, evaluó López López. Para el economista, la solución no puede limitarse a la refinanciación individual de deudas. “Si no se reactiva la actividad económica, esta situación no se va a poder salvar”.

Más quiebras de personas físicas

En Salta, el deterioro también se observa en el aumento de causas judiciales vinculadas a quiebras de personas físicas. López López recordó que, según datos expuestos por la jueza de primera instancia en concursos y quiebras, doctora Ambrosini de Coraita, hace dos años se registraban unas 60 causas, el año pasado llegaron a 120 y en lo que va del año ya superan los 50 casos.

El dato funciona como otra alarma: no se trata solo de cuotas atrasadas o refinanciaciones bancarias, sino de hogares que llegan al límite de su capacidad de pago. Allí la mora deja de ser un problema financiero y se convierte en una expresión concreta del deterioro de las condiciones de vida.

Un informe que también muestra la desigualdad territorial

El informe también muestra que el problema no se expresa igual en todo el país.

Mientras CABA presenta el menor nivel de morosidad, las provincias del norte y de menor desarrollo relativo aparecen entre las más golpeadas. En paralelo, la Patagonia lidera los montos de deuda mediana: Tierra del Fuego encabeza con 1.126.000 pesos, seguida por Neuquén, con 842.000 pesos, y Santa Cruz, con 819.000. CABA también muestra un nivel elevado, con 796.000 pesos. En el extremo más bajo aparece Formosa, con una deuda mediana de 457.000 pesos, lo que vuelve a mostrar que menor deuda no implica mayor alivio, sino menor acceso al sistema formal.

López López comparó además el caso argentino con Brasil, donde se impulsaron herramientas de salvataje financiero para personas físicas, en parte asociadas al impacto de las apuestas online sobre los sectores jóvenes. “Acá hay varios proyectos de ley en Diputados, pero todavía no salió ninguno. Estamos con este parche del Banco Nación, esperando que se masifique y que muchas personas puedan acceder”, señaló.

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